Escuela de Seguros Campus Asegurador
Como ya hemos comentado en el artículo dedicado a la Ley de Contrato de Seguro, uno de los enfoques principales de esta ley es, lógicamente, la protección del cliente o asegurado. Pero, en este sector tan cambiante y complejo, existen ciertas categorías de riesgos que requieren un enfoque especial debido tanto a su magnitud como a su alcance. Uno de estos conceptos es el de los llamados “grandes riesgos”.
¿Pero qué se entiende por gran riesgo en el ámbito asegurador y cuáles son sus implicaciones legales y prácticas? Desde la Escuela de Seguros Campus Asegurador te lo explicamos.
Tabla de Contenidos
¿Qué Dice la Ley?
Según lo establecido en el artículo 107.2 de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, los grandes riesgos abarcan diversas áreas y actividades que, por su naturaleza y características, requieren una atención específica en términos de cobertura y gestión de riesgos.
Primero, encontramos los riesgos asociados a la navegación y el transporte:
“a) Los de vehículos ferroviarios, vehículos aéreos, vehículos marítimos, lacustres y fluviales, mercancías transportadas (comprendidos los equipajes y demás bienes transportados), la responsabilidad civil en vehículos aéreos (comprendida la responsabilidad del transportista) y la responsabilidad civil de vehículos marítimos, lacustres y fluviales (comprendida la responsabilidad civil del transportista)”
Estos riesgos implican aspectos particulares que van desde la seguridad de la carga hasta la protección de terceros afectados por cualquier incidente relacionado con el transporte.
En segundo lugar, se incluyen los siguientes riesgos:
“b) Los de crédito y de caución cuando el tomador ejerza a título profesional una actividad industrial, comercial o liberal y el riesgo se refiera a dicha actividad.”
Esta categoría abarca una amplia gama de situaciones en las que la solvencia financiera y la responsabilidad contractual son aspectos cruciales a considerar.
Finalmente, los riesgos que nos detallan son:
“c) Los de vehículos terrestres (no ferroviarios), incendio y elementos naturales, otros daños a los bienes, responsabilidad civil en vehículos terrestres automóviles (comprendida la responsabilidad del transportista), responsabilidad civil en general, y pérdidas pecuniarias diversas, siempre que el tomador supere los límites de, al menos, dos de los tres criterios siguientes:
– Total del balance: 6.200.000 ecus.
– Importe neto del volumen de negocios: 12.800.000 ecus.
– Número medio de empleados durante el ejercicio: 250 empleados.
Si el tomador del seguro formara parte de un conjunto de empresas cuyo balance consolidado se establezca con arreglo a lo dispuesto en los artículos 42 a 49 del Código de Comercio, los criterios mencionados anteriormente se aplicarán sobre la base del balance consolidado.”
Estos riesgos son considerados grandes riesgos cuando el tomador del seguro supera ciertos límites financieros y de actividad, que incluyen el total del balance, el volumen de negocios y el número de empleados.
Es importante destacar que, en los contratos de seguro por grandes riesgos, las partes tienen libre elección de la ley aplicable, lo que añade una dimensión adicional en términos de regulación y gestión de riesgos.
Otra definición de gran riesgo es la lo define como el contraído frente a una misma persona o grupo económico, cuando su importe supere el 10% de los recursos propios del grupo.
Formación Especializada en Riesgos para el Sector Asegurador
En este contexto, desde la Escuela de Seguros Campus Asegurador, como centro especializado en la capacitación de distribuidores de seguros, y avalado por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) tenemos como objetivo desempeñar un papel importante al proporcionar formación continua y actualizada sobre los conceptos, prácticas y regulaciones relacionadas con los riesgos en el sector asegurador.
A través de nuestro compromiso con la excelencia educativa y la difusión del conocimiento, contribuimos al desarrollo de profesionales capacitados y preparados para abordar los desafíos y oportunidades que presentan los diferentes tipos de riesgos en el mercado de seguros.
En resumen, comprender qué constituye un gran riesgo en seguros es esencial para todos los actores involucrados en la gestión y cobertura de riesgos en el sector asegurador. Desde las empresas hasta los profesionales del seguro, la identificación y evaluación adecuadas de los grandes riesgos son fundamentales para garantizar una protección efectiva y una gestión de riesgos sólida y sostenible.








